TRABAJANDO CON COLORES.
Durante una buena temporada Giorgio estuvo practicando gimnasia deportiva en un Polideportivo de Palma, el objetivo era que mejorase sobre todo su flexibilidad y coordinación con vistas a completar su trabajo sobre la moto.
Mientras el se quedaba en su clase de gimnasia yo me sentaba a esperarlo en las gradas de la gran piscina, en la que entrenaban los nadadores de todos los estilos y edades, los saltadores y las chicas del ballet acuático.
En aquellas gradas me pase muchas horas observando el trabajo de los entrenadores de cada una de las disciplinas que allí se practicaban, intentando descubrir cosas que después me ayudasen a la hora de los entrenamientos de Giorgio sobre sus motos de trial, cross y derrapaje y la verdad es que mirar, analizar y aplicar lo que allí veía, nos ayudo en gran medida a desarrollar nuestro propio método de entrenamiento de pilotos.
Y es que en el fondo toda formación se basa en repetir adecuadamente algo, hasta que podemos hacer ese algo de manera automática y suficientemente bien para nuestros objetivos.
Así aprendemos a andar, a comer, a conducir un vehículo, a sumar, a jugar al fútbol o a pilotar una moto. Da igual la actividad que queremos llegar a saber hacer o en la que queremos destacar, el camino es siempre el mismo: hay que repetir las diferentes maniobras que componen esa actividad hasta que se alcanza el grado de perfección que consideramos adecuado para nuestros deseos.
En nuestra Escuela de Competición llevamos a cabo una continua labor de investigación de nuevos ejercicios y perfeccionamiento de los que ya usamos habitualmente y como uno de los problemas que nos encontramos es que nos entran alumnos de todas las edades, pensamos que seria necesario desarrollar un sistemas de grados que separase a los pilotos no por edades, sino por su nivel de pilotaje, algo inédito hasta ahora en el motociclismo, donde las únicas separaciones existentes son las de las diferentes categorías: alevín, juvenil, cadete ...etc que es una separación por edades, no por niveles y que en un momento dado puede generar situaciones tan poco lógicas y al mismo tiempo tan peligrosas como que cualquier niño de 14 años puede participar, sin pasar ningún filtro, en el C.E.V. de 125, aunque no tenga ni la mas mínima experiencia, mientras que uno con 13 no puede aunque lleve diez años pilotando una moto y su experiencia y nivel sean muy altos.
La idea de diferenciar los distintos niveles asignándoles un color no es nueva, solo es una copia de lo que ya se hace desde siempre en las artes marciales con los cinturones de colores, pero si es la primera vez que se aplica al motociclismo deportivo.
El trabajar con colores trae consigo una serie de ventajas, los distintos niveles están mas definidos y la motivación es fantástica para los alumnos, que saben muy bien, de esta manera, lo que tienen que hacer para subir de color e ir progresando en sus carreras deportivas.
Quizás algún día todas las escuelas de motociclismo trabajen así.Publicado por Chicho Lorenzo, el 14/12/2007 a las 16:01
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