LA SEGURIDAD EN ENTREDICHO.
El fatal accidente de Shoya Tomizawa en el circuito de Misano, ha sido protagonista destacado en todos los medios de comunicación durante unos días y también en los foros de Internet, incluso se han abierto páginas de homenaje al piloto japonés en las redes sociales mas conocidas.
Sobre este accidente se ha vertido mucha tinta y se han hecho muchos comentarios, pero hay algo que yo hecho especialmente de menos, el que no se haya abierto un debate sobre cuales han sido las causas del accidente y que se va a hacer para que no se vuelva a repetir en el futuro, que es lo que realmente debería de interesarnos a todos.
En el Solo Moto de la semana anterior al accidente publican un interesante reportaje sobre Moto2, en el que dan voz a muchos de sus protagonistas. De todas esas declaraciones me quedo con algunas palabras de Alex Debon y otras de Sito Pons.
El primero comenta, acerca de su choque con Wilairot, que -"cuarenta y dos pilotos en pista se hace peligroso. El milagro es que no haya habido mas accidentes"-.
Sito por su parte añade que -"en este campeonato siempre ha primado la seguridad. Y vemos ahora los accidentes que ha habido. Ninguno ha sido grave, pero puede haberlos"-.
No son los únicos que habían avisado del peligro extra de la nueva categoría y no hablo solo de los profesionales, pues estoy seguro que por la cabeza de muchos aficionados pasaron ideas parecidas a las que exponen Debon y Pons.
No podemos pasar página con excusas tan simples como decir que este es un deporte de alto riesgo y que todos los que lo practican tienen que tener asumido que se juegan la vida.
Hay que empezar a escarbar para llegar a las raíces de accidentes como este y buscar remedios, o al menos intentarlo con todas nuestras fuerzas.
Llevo muchos años obsesionado con la seguridad de este deporte, por varias razones, la primera es por mi trabajo, primero como responsable de una pista de kart y minicross durante catorce años y ahora como responsable de una Escuela de Pilotos, en la que el mayor de treinta y cinco niños, tiene tan solo doce años y el menor dos.
No puedo permitirme el lujo de que en mi trabajo haya un accidente grave, porque para mi seria una desgracia difícil de soportar el resto de mi vida.
Otra de las razones es por mi condición de padre de un piloto, que ha tenido muchas caídas fuertes a lo largo de su carrera deportiva.
No puedo evitarlo, siempre estoy con el tema seguridad en la cabeza, observando, midiendo, calculando riesgos, buscando soluciones.
Cada caída fuerte que tenemos en la escuela la analizamos, buscamos las causas y actuamos para que no se vuelva a repetir.
Y una de las cosas que he observado es que en un accidente fuerte o grave, siempre entran en juego varias circunstancias, cada una de las cuales, por si solas, apenas significarían un riesgo elevado, pero que al sumarse si provocan la fatalidad.
En el accidente de Misano se sumaron una serie de circunstancias, que dieron como resultado el gravísimo accidente que todos conocemos.
La primera circunstancia la produjo el césped artificial, que se ha puesto de moda en muchos de los circuitos actuales y que solo tocarlo, a velocidades elevadas, trae consigo la perdida del control de la moto. En esta ocasión la moto derrapo con tanta violencia que en vez de salir hacia el exterior, como es lo normal al tocar la tierra o el césped natural, se giro hacia la pista, quedando en medio de la trazada.
Hay que quitar ya, sin esperar a nuevos accidentes graves, todo el césped artificial de los circuitos de motos, por lo menos de los puntos donde pueden ser causa de accidentes.
Otra circunstancia adversa fue la velocidad a la que iban el grupo de motos involucradas en el accidente, si no voy equivocado era a la salida e una curva de unos 240 Km. por hora para las Moto2.
Misano se inauguro en el año 72, por aquel entonces las motos mas potentes ofrecían alrededor de 75CV., las Moto2 casi doblan esa cifra y además los neumáticos, suspensiones y chasis actuales permiten unos pasos por curva mucho mas rápidos que los que se barajaban hace cuarenta años. Una curva de esas velocidades es una locura y como tal no tiene cabida en el motociclismo actual.
Una de dos, o se adecuan los viejos circuitos a las prestaciones actuales de las motos de competición modernas o se reducen las velocidades máximas. Hay una tercera opción: la de prohibir las pistas obsoletas y peligrosas.
No es el primer accidente grave que sucede en Misano, de hecho ya permaneció cerrado por su peligrosidad, que recordaran con amargura Noburu Ueda y Waney Raynei, sobre todo este ultimo. Claramente Misano es un circuito maldito, obsoleto en su trazado y muy peligroso. No se debe de volver a correr ahí, como no se volvió a correr en Suzuka.
Que la parrilla sea tan numerosa es otro elemento más de esa fatídica suma. A lo largo de la temporada hemos visto demasiadas caídas múltiples como para no hacer caso de voces experimentadas como las de Alex Debon. Si el numero de participantes ideal de MotoGP es de veintidós pilotos, ¿cual seria el de Moto2?,
En la misma lógica no debería de pasar de treinta. Que el número de equipos y pilotos en lista de espera es muy numerosa, pues mejor, así no faltaran aspirantes a una exigente selección, que debería de primar la calidad y buen hacer de los pilotos aspirantes y no el dinero de su papa, como el caso de Karel Abraham, piloto de MotoGP la próxima temporada, por la gracia del euro.
Porque el hecho de que para tener el titulo o la licencia de piloto, solo hay que pagarla, sin pasar por ningún examen y porque además, si tienes el dinero suficiente, ya puedes participar donde te de la gana, son otros de los puntos que añaden riesgo y aquí hay que hacer un gran trabajo si se quiere aumentar la seguridad en este deporte, porque estos dos hechos se convierten en un factor alto de riesgo que se puede erradicar o minimizar, con una formación de calidad.
Otra cosa que no es normal, es que los pilotos, que son los que se juegan la vida, no tengan unos representantes directos, que se dediquen a velar por su seguridad y sus derechos, lo que favorece las inmensas carencias que en esos dos aspectos sufren actualmente.
Y por ultimo citar al desequilibrio que actualmente existe entre la importancia que se le da a los beneficios que para algunos genera este deporte y la seguridad de los pilotos, que tienen que correr en circuitos obsoletos, inadecuados y altamente peligrosos, simplemente porque son económicamente rentables para los distintos organizadores de estos campeonatos.

Últimos comentarios